«El ADN o ácido desoxirribonucleico es una molécula compleja que contiene las instrucciones que un organismo necesita para desarrollarse, vivir y reproducirse. Estas instrucciones se encuentran dentro de cada célula siendo transmitidas de padres a hijos.»
Somos lo que indica nuestro ADN. Todo lo que puedas ver en tu organismo es el resultado de las instrucciones contenidas en tu ADN.
Pero no solo eso, el ADN contiene nuestra historia, generaciones de generaciones atrás. Nos indica a que haplogrupo (*) pertenecemos, dónde se originó, hace cuántos años, cuál fue su recorrido por el mundo, sus características físicas, lo que hicieron y dejaron en su camino etc.
Además, el ADN también marca tu futuro. Existen partes aún no bien descifradas que podrían contener más sobre lo que está planificado para que ocurra en nuestra existencia.
De lo que somos, nada ha quedado al azar, todo está previsto, por tanto, existe también la predestinación de vida. Existe un plano por donde discurriremos lo queramos o no, y deberemos hacerlo de la mejor forma para contribuir a que se cumpla lo que un ser superior creo para nosotros.
Analiza tu vida y verás que muchas situaciones no parecen ser productos del azar sino de una perfecta planificación desde el exterior.
En el libro "Vidas Bajo Partituras Desconocidas" se presenta un caso real ocurrido en Perú que sustenta la teoría de la predestinación, y cuya lectura recomendamos.
El libro lo presenta Amazon en 3 versiones:
(*) Hoy día, el ser humano ocupa prácticamente todo el planeta, pero originariamente esto no fue así, el Homo sapiens tuvo su origen en África, y fue extendiéndose poco a poco por todo el planeta. Los haplogrupos nos indican cómo se han desplazado los grupos demográficos en el planeta. Es como el rastro que han ido dejando a su paso los diferentes grupos demográficos de Homo sapiens en su largo camino colonizador. Los haplogrupos más antiguos son más grandes y se encuentran más dispersos, de ellos descienden numerosos subgrupos más centrados en ciertas regiones.
Un linaje paternal o haplogrupo del cromosoma Y incluye a varones que comparten un ancestro común únicamente por la línea paterna. El cromosoma Y se transmite siempre de padre a hijo, por tanto, las mujeres no tendrán este haplogrupo.
El llamado Adán del cromosoma Y, no es el padre originario de todos los seres humanos, pero se trata del último varón emparentado con todos los varones a lo largo de una línea de descendientes exclusivamente masculinos. Según estimaciones recientes, este hombre vivió en África hace unos 60.000 ó 90.000 años. Transmitió su cromosoma Y, pero en cada generación se han ido produciendo mutaciones, lo que ha ido modificando el perfil. De ahí surgieron los haplogrupos, cada uno con su respectivo y único padre fundador, es decir, el primer hombre en ser portador de esa mutación. Con el tiempo, el árbol genealógico de los genes se vuelve cada vez más grande y complejo. Constantemente aparecen nuevos SNPs, que a su vez definen nuevos subgrupos. (ADNTRO)
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